Plaza San Martín

Es considerada por muchos la plaza mas bella de sudamérica

Plaza San Martín de Lima

La Plaza San Martin es uno de los espacios más hermosos y representativos de la ciudad, comparada sólo con la Plaza de Armas. La plaza San Martín se inauguró el 28 de julio de 1921, como parte de las celebraciones del primer centenario de la independencia del Perú, durante el gobierno de Augusto B. Leguía y su diseño estuvo a cargo de Manuel Piqueras Cotolí.

El parque San Martin cuenta con bancas de mármol, piso de granito, faroles de bronce y cuatro piletas de agua, de las que hoy solo funcionan dos. El monumento central representa al Libertador José de San Martín cruzando los Andes y es obra del escultor español Mariano Benlliure. Fue construida sobre los antiguos terrenos del Hospital San Juan de Dios -que funcionó allí hasta 1850- y de la estación de trenes del mismo nombre que fue demolida entre 1911 y 1918.

Destaca la gran armonía de los edificios que la rodean, los mismos que fueron construidos de forma gradual. Dos de ellos, el Teatro Colón y el edificio Giacoletti, fueron edificados en 1914 y poseen el clásico estilo Art Nouveau. Luego vendrían el Hotel Bolívar en 1924, y los Portales de Zela y Pumacahua, levantados dos años después por Rafael Marquina. Por estos portales ha discurrido la bohemia de Lima, en bares como el Negro-Negro o el Zela, o de cafés como el Versalles o la tradicional Pastelería San Martín, que nos sigue ofreciendo uno de los mejores turrones de doña Pepa de la ciudad.

En 1929 se construyó el exclusivo Club Nacional, diseñado por Ricardo de Jaxa Malachowski y Enrique Bianchi, y finalmente entre los años 1935-1945, los edificios Fénix, Boza, Sudamérica y el que albergaba al cine Metro, todos ellos de estilo neocolonial. El diseño de estos edificios -hoy remozados- es de los arquitectos José Álvarez-Calderón y Emilio Harth-Terré.

A pesar de los grandes cambios sufridos por la ciudad durante el último siglo, la Plaza San Martín se ha mantenido fiel a su estilo y hoy luce segura, ordenada, limpia y bien iluminada.

Hotel Bolívar
El más grande hotel de su tiempo fue encargado al arquitecto Rafael Marquina para alojar a los invitados de las celebraciones del primer centenario de la batalla de Ayacucho en 1924. La iniciativa partió de los hermanos Augusto y Fernando Wiese, y su construcción se encargó a la firma norteamericana Fred T. Levy. En este hotel se alojaron grandes estrellas en el pasado, El Bar Inglés del hotel es un sitio ideal para terminar una buena visita al centro y es famoso por su pisco sour doble, el famoso Catedral.

Llama por error
Existe una curiosidad en el monumento a San Martin que adorna la plaza. Sucede que se le solicito a su escultor una “llama votiva” sobre la cabeza de la escultura de la libertad que se encuentra al pie del monumento. El artista confundió la llama y coloco a un camélido en vez de fuego, que hasta hoy se puede apreciar.