Barrio Chino de Lima

Aqui se invento el arroz chaufa limeño

Barrio Chino de Lima, Calle Capón

Ante la necesidad urgente de mano de obra para laborar en las haciendas azucareras y arroceras del norte del Perú y la naciente industria de explotación del guano en las islas del litoral el Estado peruano promulgó la Ley General de inmigración, -Ley chinesca- a través de la cual fueron traídos miles de trabajadores chinos en condiciones tan precarias que en nada se diferenciaban de la ‘extinta’ esclavitud. La primera migración china llegó al Perú en 1849, con los primeros 75 trabajadores chinos.

Con el tiempo, los chinos que lograban comprar su libertad o culminaban sus contratos de trabajo, se fueron agrupando en barrios, en donde se dedicaban a hacer lo que mejor sabían: comerciar y cocinar. Uno de estos lugares, ubicado en Barrios Altos, junto al Mercado Central de Lima, se convirtió en su principal reducto: La Calle Capón, llamada así porque allí se capaban cerdos, toros y carneros para hacerlos engordar y que tuvieran mejor carne.

Fue en la Calle Capón donde los limeños tomaron contacto con la cultura y arte culinario chino. Los chinos también trajeron consigo sus danzas, sus costumbres, su arte culinario, su religión, la medicina tradicional y la filosofía oriental. En Lima se formó el asentamiento de cantoneses más importante del país y de América del Sur.

Alrededor de la Calle Capón se abrieron negocios de toda índole, desde vendedores de chucherías hasta fumaderos clandestinos de opio, a donde iba a soñar gran parte de la bohemia de la época, Felipe Pinglo incluido. Allí también nacieron los primeros chifas de la ciudad, como San Joy Lao, Ton Kin Sen, Men Yut y Thon Po, en donde se inventó el arroz chaufa limeño, como una variante del chaufan cantonés.

Junto a las portadas imperiales de los chifas, los inmigrantes chinos comenzaron a celebrar el Año Nuevo Chino, fiesta que hasta hoy se mantiene vigente y atrae a numerosos visitantes. En 1971, el gobierno de Taiwán obsequió a la colonia el arco o portada china, diseñada por el arquitecto Kuoway Ruiz, que en 1997 fue refaccionada por el alcalde Alberto Andrade, quien además revaloró este entrañable e imprescindible rincón de la ciudad.

Los chifas del Perú.- Solo en la capital existen más de cinco mil restaurantes de comida china, y su presencia se ha extendido a casi todos los pueblos y ciudades del país. Se dice que la palabra chifa nació de la frase china ‘¿ni chi fan?’ que significa ¿ya comiste?’. Los limeños somos ‘chiferos’ por excelencia y cada uno tiene el suyo cerca a su casa, aunque nadie ha ido a un chifa si es que no ha visitado alguno del Barrio Chino. Es más, dos de los platos más famosos de esta increíble oferta culinaria han saltado las mesas de los chifas y se han instalado en la mesa diaria de los peruanos: el arroz chaufa y el tallarín saltado, ambos en versiones acriolladas y con sabor a mamá.